
José vive desde hace años en Athens, Georgia. Fue uno de los primeros mexicanos en llegar a la ciudad desde su estado natal, Guerrero. Vino a trabajar para enviar remesas a su familia.
Empezó como cocinero en un restaurante chino. En la cocina, él era el único mexicano. Todos los demás eran asiáticos. Se fue ganando la confianza del dueño y un día le encargó que fuera a comprar suministros a una tienda local.
Llegó a la tienda y le pidió al tendero lo que quería, pero éste no pareció entender nada. José, azorado, volvió a repetir la lista de artículos, pronunciando despacio los nombres, pero sin mejores resultados.
Frustrado y a la vez atónito, regresó al restaurante para explicarle al dueño que no había podido cumplir el encargo porque fue incapaz de entenderse con el de la tienda. El dueño, esgrimiendo una sonrisa casi desdibujada, le dijo: !cómo te iba a entender si le hablaste en chino!


Guarda esta delicia




















3 comentarios ... hasta ahora ↓
1 Anonymous // Oct 6, 2006 at 14:01
Algo parecido le pasó a don Allendegui… cuando hablaba en english a sus hermanos, al llegar de Melocotown.Yo busqué los dividis sin saber muy bien qué eran.
2 J. // Oct 6, 2006 at 20:28
Es tremendamente buena. Tremendamente buenísima.
3 Boris // Oct 6, 2006 at 22:42
Qué gracioso que sosssssss
Suelta lastre. Deja un comentario.