
B. le comenta a D. que en los ocho años que lleva viviendo en Estados Unidos nunca ha ido a Nueva York.
- Ya vas a ver, cuando por fin vayas. Esa ciudad tiene un imán. Sus edificios, sus calles, su ambiente… Cuando la visites por primera vez, sentirás una necesidad irresistible de volver a visitarla al cabo de tres o cuatro meses. De hecho, terminarás visitándola tres o cuatro veces todos los años. Esa ciudad es un imán, te lo aseguro.
B. se queda pensativo, y pregunta:
- ¿Y cuándo fue la última vez que estuviste en la Gran Manzana?
- Hace año y medio.
Paja en el ojo ajeno
Enero 20th, 2007 · 3 Comments
Tags: Sin categoría


Guarda esta delicia




















3 comentarios ... hasta ahora ↓
1 Boris // Ene 20, 2007 at 4:48
Muy bien contado. Te felicito (de veras)
2 Anonymous // Ene 20, 2007 at 15:00
Jajaja. Eres único. Lo cierto es que muchas veces quisiéramos volver a sitios que nos gustaron y la vida nos lo hace imposible. Aunque ya decía Joaquín Sabina que en Komala comprendió que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver…Por algo lo dirá.
3 J. // Ene 22, 2007 at 18:26
El viejo chiste:
- Pues he estado cuatro veces en Nueva York, ¿y tú?
- Una, o ninguna
Suelta lastre. Deja un comentario.