
Hay dos polacos que han marcado mi vida. El primero fue Karol Wojtyla, el Papa Juan Pablo II. Siempre soñé con conocerle en persona, y Dios me concedió el deseo en octubre del 2002. Quizás por eso, estaba convencido de que algún día también me encontraría cara a cara con el otro polaco de mi vida: Ryszard Kapuściński. Quería que él mismo me enseñara a escribir reportajes. No me hice periodista por Kapuściński, pero después de leer “El imperio”, me alegré de serlo para poder emularle algún día. Ahora sé que nunca lo conoceré en este mundo, pero me quedan sus libros para seguir aprendiendo que los cínicos no sirven para este oficio.
Será en la otra vida
Enero 24th, 2007 · 3 Comments
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3 comentarios ... hasta ahora ↓
1 Anonymous // Ene 24, 2007 at 19:20
Sin palabras me quedé. Muy impresionante.
2 J. // Ene 25, 2007 at 14:03
Yo se la verdadera historia de tu relación con kapuscinski. Una leyenda.
3 Allendegui // Ene 26, 2007 at 2:20
Cuéntame la verdadera historia de mi relación con Kapuscinski!!!
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