Fuentes confidenciales me acaban de revelar quién es la responsable de todos los robos de identidad que ocurren en Internet. El problema está cuando introducimos nuestra dirección de correo electrónico. Y me explico con un caso concreto:
Usted quiere comprarse un televisor de plasma de 194 pulgadas. Para hacerlo, tiene que rellenar un formulario con todos sus datos, entre ellos su dirección de e-mail, por ejemplo, perengano@yatengopantalladeplasma.com. Pues ahí está el problema, en la “@”, porque A roba.


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1 Ander // Ago 6, 2008 at 19:53
Arrobado me tienes.
2 Allendegui // Ago 6, 2008 at 21:23
Pues de este tipo de historias puedo escribir por arrobas.
3 J. // Ago 7, 2008 at 0:50
Quiero ser la arroba de la ilustración.
4 Allendegui // Ago 7, 2008 at 0:51
Eres un arrobante.
5 J. // Ago 7, 2008 at 0:55
Arrobíllate para escribirme algarrobo
6 J. // Ago 7, 2008 at 0:59
nota al comentario anterior:
Puedes poner una coma antes de algarrobo. O arrodillarte para llamarme algarrobo. Si lo haces, mánda una foto que atestigüe.
7 Allendegui // Ago 7, 2008 at 1:02
Por cierto, cuando un servidor de Internet te impide enviar un correo electrónico por exceso de tamaño, no es por culpa de los archivos adjuntos, sino de la arroba, ya que una arroba equivale a 11,502 kilogramos.
8 Allendegui // Ago 7, 2008 at 1:07
No tengo ninguna foto que lo atestigüe, así que me veré obligado a arrobarla.
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