Imagino la cara que debieron poner todos los heroinómanos del centro de desintoxicación cuando llegó Xiguang. Presa de la curiosidad, uno de ellos se le acercó y le preguntó cómo se había enganchado al caballo. Desconcertado por su vida perra, Xiaguang le respondió: “Yo sólo comía plátanos”. Después de tres años en comunidades de El Patriarca y dosis ciclópeas de metadona, Xiguang se ha quitado el mono.
Una labor paquidérmica
Septiembre 5th, 2008 · 2 Comments
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2 comentarios ... hasta ahora ↓
1 Ander // Sep 5, 2008 at 20:44
Ahora le dan calmantes paquiduerma.
2 admin // Sep 5, 2008 at 21:18
Y duerme como un lirón.
Suelta lastre. Deja un comentario.