Nada más llegar del colegio, se plantó delante de su madre y dejó caer la mochila con todos sus libros.
- Mamá, ya lo he decidido, de mayor quiero ser bloguero y morirme de hambre.
Su madre, lo miró con gesto complaciente.
- Hijo mío, estoy orgullosa de ti. Pero tendrás que estudiar mucho. No todo el mundo es capaz de llegar tan lejos.
- Lo sé mamá, pero lo he pensado mucho, y me atrae mucho la idea. No tener qué comer, ni con qué pagar las deudas, y disponer de todo el tiempo del mundo para hacer lo que más me gusta: escribir. Es apasionante.
- Hijo mío, estoy seguro de que sabrás pasar hambre con mucha dignidad y elegancia, y que escribirás muy bien. No sabes la ilusión que le va a hacer a tu papá cuando se lo digamos. Voy a preparar un cordero asado. ¡Un hijo bloguero!


Guarda esta delicia




















4 comentarios ... hasta ahora ↓
1 futuro bloguero // Ene 21, 2009 at 10:16
Mira, otro futuro bloguero.
Que bien
2 J. // Ene 21, 2009 at 14:34
Me ha reconfortado en mis aspiraciones.
3 Yahuan // Ene 21, 2009 at 19:25
jaja, pues sí, el bloguero se muere de hambre si sólo es bloguero y ni aun teniendo un estupendo y honrado blog.
4 admin // Ene 21, 2009 at 19:32
De ahí la sabia frase popular de “bloguero pero contento”.
Suelta lastre. Deja un comentario.