Consejos para emprendedores de Paco el taxista

Marzo 18th, 2009 · 8 Comments

FOTO DE MATHEW CHACKO

FOTO DE MATHEW CHACKO

Llegué al aeropuerto de Barcelona y no vi a nadie esperando con mi nombre escrito en un cartelito. Pensé que me habría equivocado de destino. Mientras elucubraba sobre esto, apareció jadeante un señor de barba bien arreglada con un papel doblado entre los dedos en el que se podía vislumbrar a duras penas mi nombre escrito en caracteres irregulares y con tachones. 

- Oiga, creo que usted viene a recogerme.

- Sí, es que me equivoqué de terminal. ¿Llevaba mucho esperando?

- No, sólo cinco minutos.

- Ah, bueno.

Nos metimos en el taxi y enseguida introdujo el nombre de la calle de destino en su GPS. 

- A los extranjeros les da mucha tranquilidad que use este aparatito. Me dicen. Ah! Tom-Tom, bueno, bueno.

- Bravo, bravo, dije, dije.

Arrancamos. Conducía con mucha tranquilidad, despacito, como paladeando cada volantazo. Me empezó a contar de su jubilación anticipada, después de trabajar durante años para una multinacional.

- Yo programaba ordenadores con tarjetas perforadas, me dijo.

Me explicó que la idea de tener un taxi era fruto de una minuciosa investigación.

- Yo quería montar un negocio que cumpliera tres condiciones: que no tuviera horarios, que no tuviera jefes y que no implicara utilizar hojas de cálculo. Lo primero que se me ocurrió fue montar un puticlú.

- ¿Un puti-club?

- Sí hombre, claro. Pero llegué a la conclusión de que eso de un puticlú era muy complicado, requiere mucha organización. Luego pensé en una churrería.

- ¿Una churrería?

- Sí, claro. Es un negociazo. Un poco de harina y te forras… se venden como churros. Pero eso tiene sus horarios, así que lo descarté. Al final pensé, pensé… y se me ocurrió: Un tasis (sic). Un tasis te permite trabajar a la hora que quieras, cuando quieras, como quieras. Así que me lancé. Y no me puedo quejar.

Seguimos hablando. Me contó que le gustaba mucho irse con su querida al monte…

- Con mi querida bicicleta. Con ella me subo esos montes, me dijo mientras señalaba hacia el Tibidabo. Y luego llego a casa, me ducho, como y me acuesto con mi querido… con mi querido sillón.

Por fin llegamos a mi destino. Nos bajamos y me acompañó un tramo. Me habló de planes de viaje por América en una autocaravana que pensaba comprar en el norte de Estados Unidos. Poco antes de despedirnos, me miró fijamente y me dijo:

- Deja que te dé un último consejo. Aprovecha la vida, disfrútala, no ahorres demasiado. Guarda algo para la jubilación pero sin dejar de disfrutar desde ahora, porque pasados los ochenta, uno no se aguanta ni sus pedos.

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Tags: Diálogos

8 comentarios ... hasta ahora ↓

  • 1 Bitacoras.com // Mar 18, 2009 at 1:48

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com:   FOTO DE MATHEW CHACKO     Llegué al aeropuerto de Barcelona y no vi a nadie esperando con mi nombre escrito en un cartelito. Pensé que me habría equivocado de destino. Mientras elucubraba sobre esto, apareció jadeante …

  • 2 J. // Mar 18, 2009 at 9:40

    Puti-club, churros, pedos. Consejos, consejos. Espero, espero, espero, que sigas siendo periodista…

  • 3 bettyboop // Mar 18, 2009 at 10:36

    Qué buena búa don Allendegui…El taxista es un sabio: no quiere jefes, ni horarios…Tenías que haberle recomendado que se hiciera comentarista de blogs…A este paso pronto será un gran negocio.
    bb

  • 4 futurobloguero // Mar 18, 2009 at 11:49

    Sabios consejos…

    Para un ingenioso creador…

    Abrazo

  • 5 Ander // Mar 18, 2009 at 12:45

    ¡Ole y ole! Qué sabio, Paco. Además, hace bien al decir “el tasis”. La internacional palabra taxi es de origen español y viene de la familia Tassis, que tenía el monopolio de los viajes en diligencia. Así que recuperemos la vieja y buena forma: ¡que vivan los tasis!

    PD: “Me equivoqué de terminal”. ¿Tan mala cara tenías?

  • 6 Allendegui // Mar 18, 2009 at 14:03

    A mí siempre me gustó mucho lo de tasis. Desconocía la historia detrás. Me quedé con ganas de que me contara más sobre la programación con tarjetas perforadas. Habrá que volver a Barcelona.

  • 7 MIGUEL ANGEL // Mar 18, 2009 at 22:49

    Sabio tasista modernista, y es que la vida no solo da volantazos. Sabio también el crónista no tan modernista pero cada vez más, por sus viajes anácronicos en un mal tiempo crónico y con un fiebre mediática temporal.

  • 8 bettyboop // Mar 18, 2009 at 23:29

    Toma ya Miguel Angel! el comentario es para enmarcarlo!
    Lo del mal tiempo crónico es muy cierto…pero es curable, espero.
    bb

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